LA LECTURA Y LAS FUNCIONES DEL LENGUAJE
Tres son las funciones más importantes del lenguaje: apelativa, expresiva y representativa. Estas tres funciones toman modalidades propias en la lectura. A partir de ellas se pueden entender la importancia de la lectura para la vida personal y social y el papel que le cabe en la vida escolar.
Halliday (1975) señala que a partir de ciertas funciones de tipo normativo, interaccional, instrumental, personal, imaginativo, informativo y heurístico, que se encuentran en el lenguaje oral, se pueden establecer también, correlativamente, las funciones del lenguaje escrito y comprobar así su importancia.
El análisis de las funciones señaladas por Halliday para la lectura, significa.
FUNCION APELATIVA (activa, conativa, interactiva)
Es la función que prima en las expresiones lingüísticas que utilizan el modo imperativo y los diversos modos de dar órdenes o indicaciones. Sin embargo, se encuentran presente en todo texto escrito que de por si constituye una apelación al lector, un modo de interrelacionarse con él: le pide que desarrolle la actividad de leer.
Algunos textos escritos, además, tienen funciones específicas en relación a otras actividades del lector: Estos textos serían, específicamente “señales” (indicaciones para el lector). Estos textos son los que se desempeñan las funciones de tipo normativo, interaccional, instrumental y heurístico dentro de las señaladas por Halliday.
- Función normativa: aparece en los escritos que sirven para establecer reglas y advertencias. Los niños desde muy temprano, están expuestos a esta función a través de los letreros que prohíben o permiten ciertas acciones o advierten sobre otras; los letreros de tránsito, las indicaciones de los ascensores, los letreros de lugares públicos etc.
- Función interaccional: es la que se produce cuando el emisor quiere obtener directamente a través del lenguaje una determinada actividad del destinatario o producir en él un determinado efecto.
- Función instrumental: es la que se produce cuando el lenguaje sirve de medio para orientar la lector en la realización de una actividad o en el manejo de ciertos objetos. Esta función aparece en las instrucciones que acompañan a los juegos, a las recetas para elaborar alimentos, a los formularios de distinta índole. La automatización propia de al sociedad moderna no ha eliminado la necesidad de la lectura instrumental; por el contrario, la tecnología avanzada la requiere en niveles más altos y más específicos.
- Función heurística: es la que permite al lenguaje la búsqueda de la información necesaria. Está representada por las preguntas y por algunas expresiones de deseo; es decir, nos encontramos, con la función heurística en la lectura cada vez que el lenguaje escrito no se propone representar algo, ni producir algún tipo de interacción, ni expresar sentimientos, sino que formular preguntas, dudas, consultas, búsquedas, problemas, exploración, indagación.
- Función dramática. Es la que permite la representación de acciones. Las obras de teatro y los libretos de radioteatro, cine y telegramas son los escritos típicos para lograr esta función. En el nivel escolar corresponde a todos los escritos que permiten a los alumnos representar acciones (obras de teatro, textos básicos para dramatizaciones creadoras, libretos para representaciones, juegos dramáticos).
FUNCION EXPRESIVA (emotiva, imaginativa)
Los textos escritos pueden ser considerados como “síntomas” de las emociones, sentimientos, ideas e imaginaría del autor. Al leer un texto, el lector reconoce dichos síntomas. Pero la lectura cumple funciones también en relación a la expresividad del propio lector. La lectura produce emociones e imágenes en el lector. En este orden de cosas podemos poner las funciones de tipo personal e imaginativo de Halliday.
- La función personal del lenguaje escrito se pone en práctica cuando el individuo registra y relee sus propios pensamientos e ideas; proporciona experiencias a través de las cuales el individuo puede expandir sus limitaciones, identificar y extender sus intereses, obtener conocimientos más profundos de si mismo y de otros seres humanos y de la sociedad donde vive.
_ La función imaginativa de la lectura se evidencia en la capacidad de estimular la imaginaría y las emociones del individuo. La lectura de poesía y prosa poética generalmente estimulan al adolescente a creaciones personales; la creatividad es a menudo incitada por una idea extraída de un texto, por la oportunidad que presta la lectura de crear imágenes en la mente.
FUNCION REPRESENTATIVA (inferencial, denotativa, cognoscitiva)
Esta función es la más importante de la lectura para la transmisión del patrimonio cultural. Esta función prima en los tratados, en los libros de textos, en las obras históricas, filosóficas y en todos los escritos de tipo informativo. Debido a esta función la lectura es la actividad más importante en las asignaturas de castellano, filosofía, historia, ciencias sociales, religión.
La función informativa del lenguaje escrito desatacada por Halliday cabe dentro de esta función más amplia que es la representativa.
- La función informativa no es sólo importante para las asignaturas señaladas, sino que desempeña un papel en toda la vida escolar. Junto con las matemáticas la lectura es la única actividad escolar que es a la vez materia de instrucción e instrumento para el manejo de otras áreas del currículo.
En los grados primarios, el aprendizaje de la lectura es de primera importancia; posteriormente, se utiliza la lectura como medio para la adquisición de la información transmitida a través de las otras asignaturas escolares.
OTRAS FUNCIONES DE LA LECTURA
Al margen de las tres funciones básicas de la lengua, se suele hablar también de una función metalingüística, es decir, la capacidad de la lengua de referirse a sí misma.
La lectura tiene claros efectos sobre el lenguaje mismo, tanto hablado como escrito; estos efectos, de algún modo, pueden atribuirse a una función metalingüística cuyas principales manifestaciones podrían ser:
_ Familiarización con estructuras lingüísticas propias del lenguaje escrito; el lector, a través de la lectura, se familiariza con modos de expresión que no se utilizan en otras formas de lenguaje. Estas estructuras son la base del uso de la lengua en un nivel “culto formal”, que es el modo básico de la comunicación al más alto nivel.
- Incremento del vocabulario; la lectura es la gran fuente de incremento del vocabulario; gracias a las claves de contexto, el lector puede incorporar sin dificultad algunas nuevas palabras a su léxico; la imagen gráfica de la palabra sirve de eficaz ayuda para el recuerdo.
- Mejoramiento de la ortografía; se relacionan significativamente. Algunos test revelan que son escasos los buenos lectores deficientes en ortografía y que la gran mayoría de los lectores deficientes tienen a su vez, mala ortografía. De hecho la lectura presenta al lector las palabras como secuencias de letras que le proporcionan una imagen gráfica, la cual le permite recordar y reproducir correctamente lo escrito.
Todas las funciones de las lecturas que anteriormente se han destacado en la vida escolar, naturalmente continúan en la vida adulta. La persona que ha terminado su educación formal sigue necesitando la lectura, especialmente debido a su función informativa.
La lectura es también una gran fuente de recreación. El adulto “goza” leyendo todo aquello que le proporcione información que le interesa: ciertos materiales de lectura, tales como artículos humorísticos, que son fuentes específicas de recreación.
En las lecturas literarias alcanza gran importancia la función poética de la lengua.
En resumen: la perspectiva de ver la importancia de la lectura a través de las funciones que puede cumplir les permite al educador y a todos los que tienen que ver con el desarrollo del ser humano, vincular la actividad de leer con las necesidades de la persona. Así se evita que la lectura se desarrolle como una simple destreza mecánica que tiende a extinguirse por falta de aplicabilidad, y se logra que se enfoque como una destreza relacionada con los más importantes aspectos de la vida personal y de relación.
LA LECTURA INICIAL
Esta es una de las áreas más debatidas por el dilema que encierra, la acción de apoyar a los niños y niñas en este proceso tan trascendental como es la lectura inicial
Desde el punto de vista histórico, las décadas dedicadas al concepto de aprestamiento, han sido muy ricas en investigaciones, muchas de las cuales son iluminativas para entender el proceso lector.
El enfoque actual, identificado como lectura emergente, valora las actividades de desarrollo de las funciones básicas vinculadas al proceso lector es decir, aquellas que incluyan la inmersión en le lenguaje escrito, recomendado en primer lugar que se rodee a los niños de un mundo letrado, que junto con desarrollar destrezas, estimule su interés por la lectura y facilite su descubrimiento.
El concepto de lectura emergente, dista mucho de los principios involucrados en el concepto tradicional de aprestamiento. Sus proposiciones principales son las siguientes:
Ø La lectura, no se desarrolla de manera aislada, sino formando parte de un todo que se interrelaciona y retroalimenta permanentemente.
Ø La lectura se desarrolla dentro de un marco de actividad de la vida real; por ende, leer para satisfacer necesidades y lograr propósitos específicos, constituye la base del aprendizaje de la lectura y la escritura y por ende es donde debe poner el énfasis la enseñanza.
Ø Los niños llegan a ser letrados a través de un rango mucho más amplio e interesante de conocimientos, experiencias y estrategias que las que están involucrados en los programas de aprestamiento para la lectura.
Ø Aunque la adquisición de la lectura puede ser descrita a través de etapas generales, los niños adquieren este proceso a través de diferentes ritmos y mediante una variedad de vías.
Hay bastante consenso para aprender a leer y llegar a ser lectores eficientes existen ciertas condiciones básicas de distinto orden, que no se pueden obviar y que hay niños y niñas que aún no las han desarrollado todas lo suficiente. Los docentes y las familias tienen un rol preponderante de intervención para resolverlas. Estas se refieren a lo siguiente:
Ø Sentir el deseo y la motivación por la lectura.
Ø Tener un desarrollo del lenguaje tanto expresivo como receptivo, es decir que los niños hayan adquirido un vocabulario básico que les permita expresarse, contar experiencias vividas, comentar situaciones y conocimientos del lugar donde viven, de si mismos y de quienes le rodean.
Ø Desenvolverse en situaciones que le implican la adquisición o suficiente desarrollo de destrezas perceptivas visuales que les permitan observar y diferenciar objetos, figuras tanto geométricas como formas similares a las letras, comparar y discriminar por ejemplo entre letras altas, medianas y bajas, etc.
Ø Tener un cierto nivel de desarrollo de la orientación en el espacio y en el tiempo y la motricidad en relación con la
coordinación, regulación y control de los movimientos de manos, dedos y ojos, lo que está muy vinculado con la lectura.
Ø El desarrollar la imaginación, el que alguien les escriba textualmente lo que ellos cuentan, para luego ser leído por otro, al escuchar y observar cómo leen los cuentos y que existen diversos tipos de texto; les permitirá comprender la estructura de la lengua, que el vocabulario que ellos utilizan cuando hablan puede ser escrito y entender que los materiales impresos contienen mensajes.
Ø Al enseñar a leer se privilegia el significado; es decir se enclava su aprendizaje fundamentalmente en la lengua materna del niño y en la visualización de textos reales y significativos para él, abriendo espacios para una enseñanza directa o explícita de las correspondencias letra – sonido que apoyan la decodificación de las palabras que los niños no reconocen instantáneamente.